Blancanieves debe morir (en un pueblo de mierda)

Blancanieves debe morir (en un pueblo de mierda)

Nele Neuhaus había estudiado derecho, historia y filología alemana para acabar trabajando en una agencia de publicidad. Escribir siempre había sido su vía de escape hasta que, harta de recibir negativas editoriales, decidió autoeditar su primera novela. Imprime 500 ejemplares que almacena en su garaje y sigue escribiendo. De su segundo libro, hace una tirada doble y pocos años después, inicia una vertiginosa carrera internacional, posicionándose, con cinco títulos, en las listas de los libros más vendidos de Alemania. Fue en 2009 cuando un librero local, apostó por ella y, la puso en contacto con la editorial Ullstein, que publicó todas sus novelas.

Cuando acabé la trilogía ‘Cincuenta Sombras’ sentí que necesitaba leer algo bueno. Un libro de los que te cogen por el cuello en la página uno y no te sueltan hasta el final. Novela negra.

Aproveché uno de los eventos que se organizan en 1616 Books (Salobreña) para hablar con Antonio, el librero. ¡Sabía que daría en el clavo! No me equivoqué.

“Imagina que pasas diez años en la cárcel por un delito que no sabes si has cometido”. Así me introdujo Antonio la novela que esperaba. Un libro que me acompañaría, en la cama, noche tras noche, durante toda una semana para no dejarme dormir. Cada mañana, al escuchar el despertador, me acordaba de Antonio y de Blancanieves. Me propuse no volver a leer de noche si, al día siguiente, tenía que madrugar. No lo cumplí. No pude.

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Altenhain es el nombre de la pequeña localidad alemana donde se desarrolla la historia. Un pueblo como otro cualquiera, donde todos se conocen y saben de la vida íntima de los demás. Las tiendas de ultramarinos y los bares de toda la vida son los escenarios más habituales de las habladurías y cotilleos. Las fiestas, esos días donde todos se emborrachan, bailan y gritan al son que marca la verbena.

Tobías ha cumplido diez años de condena por un delito que no recuerda. Sabe que tuvo lugar durante las fiestas de su pueblo y que las chicas desaparecidas eran su novia y su ex. Sabe que las únicas pruebas encontradas fueron restos de sangre en el maletero de su coche y un gato enterrado en la finca de sus padres y que, aquella noche bebió muchísimo; tanto que tiene una laguna mental de dos horas. No recuerda nada pero, las pruebas citadas bastaron para señalarlo culpable de un doble asesinato.

La pena se acaba y Tobías vuelve a Altenhain. Lejos de recuperar la vida que un día tuvo, encuentra un caos. El pueblo había boikoteado a su familia, haciéndole el vacío y hundiendo su negocio, un restaurante que cerró porque nadie quiso apoyar a los padres de un (presunto) asesino. Todo se había desmoronado y no parecía tener arreglo.

Ágil, fluida y apasionante. ‘Blancanieves debe morir’ no contiene descripciones extensas ni escenas costumbristas innecesarias. Va al grano y eso me gusta. Ofrece pistas confusas que invitan a descifrar un enigma que no se resuelve hasta el final y que, hasta entonces, quita el sueño.

Desde el principio, la mente del lector comienza con las conjeturas pero, hasta el final, no se sabe qué ha ocurrido realmente, ¿Quién fue el asesino de Blancanieves?

Amor y desamor, rumores, secretos oscuros, silencios sin explicación aparente, relaciones de amistad con giros inesperados, pistas, extraños sucesos que, poco a poco, parecen esclarecer la investigación de un caso que se archivó hace tiempo y que, tras la puesta en libertad de Tobías vuelve a abrirse.

A la salida de la cárcel sólo lo espera una persona: Nadja, su mejor amiga; una chica de Altenhain, ahora convertida en una famosa actriz de éxito que quiere que Tobías empiece una nueva vida, junto a ella, lejos de un pueblo que lo odia aunque, éste se resiste y decide enfrentarse a la situación que le espera.

Su vuelta coincide con una serie de hechos que parecen estar muy relacionados con el delito que envió a la sombra a nuestro protagonista. Unos obreros encuentran un esqueleto humano en un antiguo aeródromo del Ejército norteamericano en un pueblo cerca de Frankfurt y y no tardarán en descubrir que el cuerpo pertenece a una de las jóvenes que murieron aquella noche… Poco después, alguien empuja, desde un puente, a una mujer, que resulta ser la madre del protagonista.

Pia Kirchhoff y Oliver von Bodenstein son los policías que se ocuparán del caso. Pia sospecha, desde el principio, la inocencia de Tobías que, regresa a Altenhain con el objetivo de averiguar qué pasó realmente aquella noche de 1997 que acabó convirtiendo su vida en un infierno. Ahora, todo el pueblo quiere verlo muerto, su familia está arruinada, económica y psicológicamente, y no confía en nadie.

La comisaria estudia los antiguos informes detectando demasiadas incoherencias en el sumario: faltan declaraciones, las pruebas no eran lo suficientemente claras para haber encerrado al muchacho y todo sucedió demasiado rápido… Algo no le cuadra e intentará averiguarlo… ¡Máximo misterio!

Hay alguien más que se interesa por el caso: Amelie, una joven camarera de 17 años, que vive desde hace séis meses en la misma casa donde vivía ‘Blancanieves’, una de las chicas supuestamente asesinadas por el protagonista. Se identifica con Tobias porque no hay nada que odie más que las injusticias. Al fin y al cabo, ella también había sido víctima de acusaciones injustificadas.

El acusado no entiende por qué aquella chica está dispuesta a ayudarlo. Ella lo cree. Se gustan, comienzan una amistad y poco tiempo después, Amelie desaparece. Todo apunta a que lo ocurrido hace diez años, está a punto de repetirse. ¿Podrá impedirlo la policía? ¿Tiene Tobias algo que ver con todo esto?

Lo que más me gusta:

  • La agilidad de la autora a la hora de manejar el ritmo de la novela. Sabe cómo y cuándo dar tensión, pararse cuando es necesario e inyectar al lector cierta ansiedad que le obliga a correr con la vista a través de las letras y avanzar, sin pausa, por una necesidad, casi enfermiza, de saber qué va a pasar a continuación.
  • El clima misterioso y la multitud de personajes, aparentemente normales, con sus familias, profesiones, historias y problemas que, sin embargo, desde el principio, parecen estar ocultando algo.
  • La forma en la que Nele Neuhaus profundiza en la vida personal de los policías; algo que nos hace empatizar con ellos y entender mucho mejor sus sospechas y acciones.

Lo que menos me gusta:

  • Esta es la primera novela traducida al español, de una saga de libros cuyos casos son investigados por Pia Kirchhoff y Oliver von Bodenstein, la pareja (profesional) de policías responsables también, de resolver el misterioso dilema de Tobias Sartorius y Blancanieves. Sin embargo, es la cuarta novela de la citada saga por lo que, anteriormente, Pia y Oliver han vivido una serie de aventuras y desventuras que nosotros, como lectores de ‘Blancanieves debe morir’ y desconocedores de las anteriores novelas de la saga, nos perdemos por completo.

No voy a seguir hablando del tema para no ser ‘spoiler’. Ahora, como hago siempre, esperaré a que me leáis, a que leáis a Nele Neuhaus (y si es posible, le compréis el libro a Antonio en su 1616 Book) y después, por supuesto, comentemos la jugada ¿Os parece?

4 Comments
  • Antonio Fuentes Casas

    enero 31, 2013 at 7:19 pm Responder

    La reseña capta a la perfección la esencia de la novela, ya estoy pensando en releerla. A mi me impresionó la impotencia de Tobías ante el no saber si fue o no el culpable y como todo un pueblo asume la presunción de culpabilidad del muchacho. Quizás ahonda mucho en las relaciones de Oliver con su familia aunque esto le da un toque de empatía para con von Bodenstein, pero Neuhaus sabe en que momento volver a la acción. Por suerte Maeva ha publicado ya un nuevo caso para Pía Kirchhoff y Oliver von Bodenstein. Seguro que no defrauda.

  • encarny tamayo

    febrero 1, 2013 at 12:29 am Responder

    Me has convencido.Estoy deseando leerlo, en verdad apunta a ser el tipo de libro que engancha.y eso me apasiona. Gracias por la recomendación. Besos.

  • Lugardelvino Costa Tropical

    febrero 1, 2013 at 9:05 pm Responder

    Pues a mi también me has convencido, creo que Antonio ha encontrado en ti una gran “recomendadora” de su librería y de los libros que allí podemos encontrar, cuando me lo lea ya te contare que tal.

  • Mar Casanova

    febrero 4, 2013 at 12:50 am Responder

    Otra más que se apunta, para comprárselo a Antonio tendré que pedirle a mi hermana Fina o a Eduardo que hagan el favor de pasar por 1616 Book y es que puestos a elegir nada como colaborar con el comercio local. Ya te contaré….

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