Buenos días, Buenos Feeds.

Buenos días, Buenos Feeds.

¡Muy buenas! Hoy estoy contenta porque inauguro una nueva sección en el blog. Se llama ‘Diario de una Community Manager’ y englobará una serie de artículos cuya misión consiste en explicar de qué va esa profesión de nombre raro que se ha puesto tan de moda últimamente. No sólo eso. Voy a contar qué herramientas uso para hacer de mi trabajo algo más fácil, fluido y productivo. Voy a hablar de cómo me organizo, de dónde encuentro ideas, cómo las materializo, qué tipo de problemas me surgen, cuáles son sus soluciones, etc.

La cosa va mucho más allá de aquello que un cliente me dijo un día y me sentó tan mal:

¿Qué tardas en poner cuatro ‘pollaicas’ en Facebook al día?

Lo prometo. Hago mucho más que eso y los artículos que se incluyan en la nueva sección piensan demostrarlo. De hecho, el primero de ellos, el que publico hoy, habla sólo de la primera hora de uno de los días más normales de mi vida. ¿Qué hago antes de que el reloj marque las nueve de la mañana?

Puesta en marcha

black coffee

El despertador suena a las 7.45 horas. Es entonces cuando cuerpo y mente se ponen de acuerdo para decir: “Si no hay café, no haremos nada”. Clic al botoncito de la Nespresso y acto seguido, al señor don Mac. Eso, si hubiera decidido darle la noche anterior libre. Muchas veces, ni eso. Lo dejo descargando o haciendo cualquier cosa que no requiera mi constante atención.

La canción que, aún dormida, elijo para empezar el día, marca el ritmo del mismo. Siempre. Aunque sea una decisión que, la mayoría de las veces, tome de manera totalmente inconsciente. Hoy, por ejemplo, ha sido ‘Nada Mejor’ de Capaz y Elphomega. Me da buen rollo. Tiene el sonido de la mañana y olor a café y pan caliente con cierto regustillo a donut dulce.

Puesta al día

rss

Antes de que Google pulsara el gatillo para matar a Reader, el gestor de feeds o RSS (siglas de “resumen enriquecido” o “difusión mazo fácil”) era mi forma de romper el hielo y  ponerme al día siguiendo, en tiempo más o menos real, los contenidos a los que estoy suscrita: titulares, alertas, nuevos artículos publicados en los blogs que más me interesan… Era una herramienta perfecta para organizar esa monstruosa cantidad de contenido que nos llega cada día a través de la red de redes. Ahora uso otra, creada especialmente para los nostálgicos de la difunta, que se llama The Old Reader y por cierto, me va de lujo.

No puedo estar más de acuerdo con la revista GQ cuando dice que

Reader no sólo era una forma de clasificar titulares, noticias e información, sino el punto de encuentro de la gente guay de Internet. Sus capacidades sociales de compartir enlaces de interés con los colegas fueron el primer Twitter, algo más incluso: una herramienta de trabajo y una plataforma social útil en la misma aplicación. El hecho de que el común de los mortales desconociese por completo la existencia de los RSS le daba, de paso, un aire cool: Reader era la barba, los vinilos y las gafas de pasta del Internet presocial.

En este sentido, The Old Reader tiene muchos menos usuarios que Reader en su momento por lo que, aunque va genial para almacenar las noticias y actualizaciones que nos interesa seguir, el hecho de compartirlo y comentarlo con las masas es aún la asignatura pendiente de la nueva aplicación.

En la primera toma de contacto con el mundo exterior, selecciono y organizo qué noticias, imágenes y links voy a compartir hoy en cada una de las cuentas que hay bajo mi responsabilidad. Lo de la primera hora de la mañana es simplemente una criba. Intento mirar las RSS, al menos, tres veces al día. La segunda es después de comer. Vuelvo a usar esta actividad para incorporarme, de la forma menos brusca posible, a mis obligaciones laborales. La tercera, que reconozco que no siempre la hago, suele ser a última hora de la tarde/noche. Por si lanzan algo relevante o para hacerme una idea de la dirección que tomarán los tiros al día siguiente. A menudo, acabo mi jornada laboral de madrugada, con los ojos como las brótolas y la cabeza saturada. A menudo, cuando llego a ese extremo, me obligo a apagar todas las pantallas que haya en mi espacio vital.

Puesta en orden

Ya tengo una idea del tipo de contenido que voy a publicar hoy. Mentalmente, lo he ido ordenando en mi cabeza, asignando cada tema a los diferentes negocios cuya imagen virtual es sólo y exclusivamente mi problema.

Evernote es la herramienta que me permite ordenar todo el material que, previamente, me ha brindado mi gestor de RSS. Es una aplicación que sirve para organizar la información personal mediante el archivo de notas. Te la puedes descargar e instalarla en Windows o Mac y también está disponible en una versión web (online) que se adapta además, a las principales plataformas móviles.  Notas, fotos, archivos, audio y páginas web guardadas en cualquiera de las versiones de Evernote se sincronizan automáticamente de modo que, teniendo conexión a internet podremos acceder a ellas en cualquier momento, a través del dispositivo que más nos convenga (ordenador, teléfono, tableta…)

Ya son las 9 am y tengo todo organizado, o al menos, eso creo…

Tengo una hora y quince minutos para levantarme de la cama, prepararme un café, ponerme al día de las novedades y ordenarlas. Es importante respetar ese tiempo porque, si me pongo a navegar entre los millones de opciones que nos ofrece la red es fácil acabar indagando sobre temas que, por muy interesantes que sean, no encajan con los negocios que llevo y son especialistas en hacerme perder el día. Personalmente, uso Google Calendar para ordenarme las obligaciones diarias y ya de paso, asegurarme de no olvidar nada. Lo mejor de todo es el sistema de alarma que te avisa cuando ya has dedicado el tiempo estipulado a cada actividad y se encarga de recordarte qué es lo siguiente que tienes que hacer. Así nos aseguramos de que todo sea más fácil y productivo.

2 Comments
  • jesuslens

    Noviembre 1, 2013 at 8:06 pm Responder

    Verás tú que esta sección la voy a tener yo que enmarcar…

  • dominiquebt

    Noviembre 1, 2013 at 9:40 pm Responder

    ¡No sabes lo que me gusta tener esa responsabilidad! Gracias .-)

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