¿Están seguros los menores en la red? 5 pautas infalibles para controlar la seguridad de los niños en internet

¿Están seguros los menores en la red? 5 pautas infalibles para controlar la seguridad de los niños en internet

están seguros los menores en la red

No sé si los niños nacen con un pan bajo el brazo pero últimamente, llegan al mundo manejando las pantallas táctiles mejor que el chupete. Algo que suena gracioso, pero tiene sus riegos. La mayoría de los padres son analfabetos tecnológicos, si los comparas con sus hijos. Pasa igual con muchos educadores (maestros, profesores, canguros, monitores de tiempo libre…).

La realidad virtual tiene los mismos peligros que la vida que llamamos real u off-line. Las precauciones que hay que tomar son también muy similares. Solo hay que saber traducirlas a escenarios virtuales.

Little Girl at the Computer

El miedo no tiene cabida aquí. La filosofía 2.0 no es una opción. Forma parte (cada vez más) de nuestro día a día. Los más jóvenes de cada casa puede que, incluso, enfoquen sus vidas en torno a ella. Ten en cuenta que son vías que les permiten comunicarse de la forma más rápida y fácil del mundo, sin gastar ni un solo mega, siempre que tengan un wifi cerca.

Hay adultos que hacen cosas y van a sitios, con el objetivo de salir en una foto y presumir en las redes sociales de tener una vida interesante. Los menores los imitan, a su forma y a veces, solo a veces, los padres y educadores olvidan que son sus referentes y, si quieren que sus estrategias de educación funcionen, deben dar ejemplo en todo.

seguridad menores internet

La seguridad de los menores en la red es un tema que me interesa y me preocupa, a partes iguales. Por eso, llevo un tiempo investigando y recopilando material. ¿Recuerdas la infografía que publiqué sobre las edades mínimas para registrarse en cada red social?

Empezaré dando solo cinco pautas infalibles, aunque prometo aportar más información relacionada en próximos artículos.

1. Asegúrate de conocer y anotar los nombres de usuario y contraseña que usan los menores que hay a tu cargo, para acceder a las diferentes plataformas virtuales donde estén registrados y echa un vistazo de vez en cuando. Si ves algo raro, pregúntale. Hay que tratar el tema como algo que forma parte de vuestras vidas. Un asunto delicado que puede ser muy positivo pero, a veces, también puede ser peligroso. Por eso, es importante que haya una comunicación fluida, que se debata constantemente sobre el uso que se hace de la red… Los niños deben entender que si quieren navegar, sus padres deben tener derecho a saber todo lo que hacen en todo momento, cuando están conectados.

2. Establece un horario, dentro del tiempo destinado al ocio del menor, para el uso de dispositivos electrónicos con acceso a intenet. Siempre después de haber terminado las tareas asignadas para el día en cuestión. Un par de horas diarias, antes de cenar, está bien; aunque cada caso merece su propio estudio.

3. Navega con los niños y déjalos que te enseñen. De esa forma, crecerá la confianza entre vosotros y ellos mismos te explicarán cuáles son las páginas y aplicaciones que más les gustan y por qué. Esa información te será de gran ayuda a la hora de detectar posibles riesgos que, de igual modo, deberás debatir con ellos y escuchar con atención las razones que te brinden porque tendrás que tener argumentos capaces de desmontarlas o dar tu brazo a torcer. Cuando te explican el uso que hacen de cualquier herramienta virtual, los estás ayudando – de manera subliminal – a ordenar conceptos y analizar, desde un punto de vista más objetivo, su actitud ante una pantalla conectada a la red de redes.

4. Evita el uso de dispositivos con acceso a internet fuera de las zonas de la casa que no sean de uso común. Estar pendiente de los hábitos de navegación de los menores no implica vigilarlos con lupa hasta llegar a agobiarlos. Eso solo servirá para que naveguen a escondidas o te oculten cosas.

5. Investiga sobre recursos didácticos y productivos, diseñados para niños de edades similares a los tuyos e intenta contagiar ganas de conectarse a internet para aprender y hacer cosas prácticas y positivas como leer, jugar a juegos educativos, ver películas en otros idiomas o practicar la escritura creativa 2.0

Esto ha sido todo, por hoy. Estoy estudiando la posibilidad de impartir un taller monográfico para padres y educadores. Os avisaré en cuanto esté cerrado y, por supuesto, espero vuestra participación.

No te olvides de compartir, si lo que te acabo de contar te ha parecido interesante 😉

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