Gastromarketing, 10 características de un restaurante 10

Gastromarketing, 10 características de un restaurante 10

Restaurante asiático W.O.K. ubicado en la ciudad de Roma (Italia).

No es la primera vez que hablamos sobre gastromarketing y prometo que tampoco será la última. Si te interesa el tema es porque, probablemente, tu objetivo sea dar una mayor visibilidad al restaurante para el que trabajas o quizás, al tuyo propio; hacer que más gente sepa que existe, darle una mayor difusión, etc. ¡Vamos a ello! aunque antes … ¿Has pensado si estás preparado para ello o por el contrario, el lugar necesita una puesta a punto?

SAGARDI BCN Centre

Prohibido vender humo. Es fundamental que todo lo que digamos en las redes sociales sobre un negocio, llamémoslo ‘X’, sea cierto. De no ser así, la mentira tiene las patas muy cortas y en cuanto consigamos seducir a uno o varios internautas para que nos acaben visitando físicamente, no les costará descubrir que los motivos que los han traído hacia nosotros distan de la realidad y entonces, se sentirán defraudados, se enfadarán y lo contarán en las plataformas digitales donde tengan presencia, perjudicando gravemente nuestra reputación online. ¡Hay que evitar esto a toda costa!

En el artículo de hoy, describimos, con diez características, el restaurante 10 que, debe tener:

El “Park Hotel” de Barcelona (calle Rec número 79)

  1. Una identidad propia. La personalidad de un restaurante debe seguir una línea clara y bien definida que se note en su logo, en su fachada, en el diseño de su interior, en los uniformes de los camareros y la forma, el tono y el estilo que usan para comunicarse entre ellos y con los clientes, en la carta, en las tarjetas de visita, las actividades que organizan, etc. Cada vez más, el cliente busca vivir experiencias y no limitarse a pagar por degustar un simple plato de comida. Es interesante ofrecer algo más. ¿Organizas algún tipo de actividad relacionada con el producto que ofreces? ¿Algún valor añadido? Hay que intentar, por todos los medios, destacar positivamente, aportar cosas, algo más que el resto, ir un paso por delante… ¡Siempre!

    Gastrobar 3, Còrsega 231-233, Barcelona

  2. Una carta con personalidad, variada y no demasiado larga. Cuantas más opciones haya, más difícil será decidir y siempre, siempre, SIEMPRE, hay que ponerselo fácil al cliente, por eso, se recomienda un apartado especial para los más pequeños de la casa que además, no ofrezca sólo los platos típicos que, en estos casos, suelen ser fritos o pastas ¡Originalidad! Hay que diferenciarse del resto de restaurantes, sobre todo, de los considerados competencia directa. Ni que decir tiene que, carta que esté sucia, manchada, rota, estropeada… ¡Fuera! ¡A la basura! pues, de no ser así, estaremos dando una imagen pésima… La carta no deberá anunciar platos que no podamos ofrecer y, si por descuido o desgracia pasa esto, deberemos avisarlo a los clientes antes de que se hagan el cuerpo a comer ese plato y, justo cuando vayan a pedirlo, se enteren de que no hay. Aplicaremos el neuromarketing a nuestra carta para beneficiarnos del mismo y dar prioridad a aquellos platos que más nos interese vender, por su rentabilidad…
  3. Un magnífico servicio de atención al cliente significa tener camareros profesionales, formados, atentos, que conozcan la carta de nuestro restaurante como las palmas de sus manos y sean capaces de recomendar a los clientes con criterio, sin decír cosas del estilo a… “está todo bueno”, que recuerden los ingredientes de cada plato y entiendan de vinos, que sepan aconsejar con seguridad, amabilidad y argumentos sólidos, claros, directos y concisos. El trato con el cliente nunca será forzado ni impersonal.
  4. Agilidad. A nadie le gusta esperar, ni para sentarse, ni para pedir, ni para recibir su comida. No puede pasar una eternidad entre el servicio de un plato y otro y, por supuesto, nada debe llegar frío a la mesa.
  5. Ambiente acogedor, luz ténue, buena música, sin olores desagradables ni ruidos molestos. Al cliente le gusta estar cómodo, distraerse, poder mantener una conversación agradable, sentir que se preocupan por él sin llegar a agobiarlo.

    Restaurante Bruixes de Burriac (Tarragona)

  6. Transparencia y una buena relación calidad/precio. Cualquiera que se sienta engañado, se ofenderá. Últimamente, están de moda los gastrobares, la cocina de autor, las experiencias gastronómicas y mil ‘pijadas’ del estilo que, siempre que sean ciertas, será fantástico aunque, es muy difícil, costoso y trabajoso alcanzar ese tipo de escalas y es, a su vez, un error imperdonable, autoproclamarnos pertenecientes a alguna de las citadas disciplinas, sin serlo, siendo un ‘quiero y no puedo’ sólo para inflar los precios y/o ser más ‘cool’. Al cliente le gusta pagar lo justo, un precio adecuado y coherente con la materia prima de lo que se está comiendo. No podemos ir de listos poniendo precios que no se ajusten a la calidad de los productos que ofrecemos. Nos pillarán, se enfadarán, correrán la voz, ensuciarán nuestra reputación y no volverán ¿Queremos eso? No, ¿verdad? pues… ¡Ojo!
  7. Limpieza. Los platos, vasos, cubiertos, copas, manteles, servilletas, uniformes de los camareros y cocineros, baños, suelo, mobiliario, etc. deben estar impolutos y últra-limpios pues todos estos pequeños detalles serán los que demuestren también, la limpieza de la cocina. ¡Fundamental!
  8. El mejor café. La calidad del café que ofrecemos dirá mucho a favor (o en contra) de nuestro restaurante. El aroma, el cuerpo, la crema, el color y la densidad son tan importantes como la taza que usamos para servirlo, el plato e incluso, la cucharilla. Hay que cuidar cada detalle.
  9. Buena accesibilidad, cercanía y humanización. La ubicación del restaurante es importante y si tiene fácil acceso, mucho mejor. No obstante, si no se encuentra en un lugar muy visible, serán fundamentales las indicaciones y una buena señalización para facilitar la llegada de los clientes al mismo. Internet es una herramienta no sólo válida sino imprescindible, hoy día, para la captación de nuevos clientes. La imagen que transmitamos debe ser cien por cien real, atractiva y capaz de reflejar todos los puntos fuertes de nuestro negocio. Hablar sólo de comida es un error que puede llegar a aburrir a los usuarios ¡Fuera monotonía! Hablemos de nuestro personal, recomendemos vinos, desvelemos alguna receta, anunciemos actividades, publiquemos información interesante sobre nuestro sector, etc. Demostremos que el restaurante tiene personalidad porque detrás de él hay un equipo de profesionales que, ante todo, son personas ¡Humanas! Que nadie tenga la impresión de estar hablando con una máquina o un ente abstracto cuando visite nuestras redes sociales, ofrezcamos un trato cercano a nuestros clientes, demos la oportunidad de comunicarse con nosotros de tú a tú, respondamos a cada mensaje, resolvamos cada duda… ¡Seamos operativos!
  10. Detalles. No sólo hay que cuidar cada detalle relativo a nuestro trabajo sino que además, hay que tener detalles con los comensales; un pequeño regalo que transmita la personalidad de nuestro negocio, una tarjeta de fidelización que premie a los clientes más asíduos, algo original que entretenga a los más pequeños y evite sus ruidos mientras los mayores disfrutan de una buena comida; mostremos interés por el cliente, agradezcamos su confianza en nosotros y hagamos siempre, todo lo posible para que vuelva pronto y nos recomiende.

Si nuestro restaurante reune estos diez requisitos y además, somos capaces de transmitirlo a través de las redes sociales, el éxito, amigos, está asegurado ¡Lo prometo!

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3 Comments
  • jesuslens

    Mayo 13, 2013 at 11:07 am Responder

    ¡¡¡Colosal!!!! Dices tantas cosas, con tanto sentido y tan bien dichas que ganas me dan de salir pitando a alguno de esos restaurantes que cumplen estos preceptos, que con como el ABC, pero que hay que tener siempre muy presentes.

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